¡Lo que dan de sí los días de verano! Tanto que estamos pensando en cómo ayudarte a saborearlos al máximo. Por ejemplo, ¿Alguna vez te has preguntado qué tipo de vino eres? Igual que cada persona tiene una forma de ser, también existen distintas personalidades dentro del mundo de los vinos. Reflejando sus gustos y hasta su manera de disfrutar la vida. Quizá te identifiques con la intensidad de un vino tinto, la frescura de un vino blanco, el equilibrio de un vino rosado o el carácter festivo de un vino espumoso.
Descubre, con la ayuda de nuestra herramienta creada por expertos en vinos, cuál es el vino perfecto para ti y cómo tu personalidad puede ser la clave para entender tus preferencias.
🍷 ¿Qué vino va más contigo?
Responde estas cinco preguntas y descubre qué tipo de vino encaja mejor con tu personalidad.
Pregunta 1 de 5
Vino tinto para una personalidad intensa, segura y con carácter
Si te gusta la pasión, la autenticidad y la confianza, probablemente te guste un vino tinto. Las personas con una personalidad intensa suelen disfrutar de conversaciones que se alargan, planes sin prisas y experiencias con profundidad. Buscan vinos que tengan carácter, buen cuerpo y una marcada estructura.
Si además de lo anterior apuestas por un estilo clásico y elegante, un tinto crianza de la DO Rioja será tu gran aliado. Si por el contrario, buscas sabores más potentes y persistentes, los tintos de la Ribera del Duero reflejarán mejor tu forma de ser. Ten en cuenta que son dos de las grandes Denominaciones de origen españolas, con una amplia variedad de vinos, uvas como la Garnacha o el Tempranillo capaces de dejar huella..
Vino blanco para una personalidad fresca, elegante y tranquila
¿Odias complicarte? ¿Eres de los que disfrutan con las cosas sencillas, pero bien hechas? Si es así, es muy probable que el vino blanco vaya contigo. Fresco, elegante, tranquilo pero con personalidad. Vinos que cumplen con los criterios claves de un buen vino: una buena acidez, aromas frutales divertidos manteniendo un buen equilibrio que te invite a seguir disfrutando copa tras copa.
Si dentro de lo sencillo buscas vinos con identidad propia, un vino Albariño te sorprenderá con sus matices y el carácter atlántico. Si prefieres opciones más versátiles, puedes optar por un Verdejo, un Sauvignon Blanc o un Chardonnay. Todos ellos son una apuesta segura. Es cierto que cada uno tiene su propia personalidad, pero todos comparten la capacidad de convertir cualquier momento en una ocasión especial.
Además, los vinos blancos ya no entienden de estaciones, se disfrutan tanto en invierno como en verano. Son el compañero perfecto para un aperitivo al sol, una comida con amigos, una cena improvisada en la terraza o simplemente para ese momento de desconexión al final del día. Al fin y al cabo, disfrutar sin prisa, sin un gran motivo aparente también es una forma genial de probar grandes vinos.
Vino rosado para una personalidad alegre, sociable y espontánea
Si siempre encuentras un motivo para celebrar, eres de los que nunca rechaza un plan y disfrutas rodeándote de gente, el vino rosado puede reflejar a la perfección tu forma de ser. ¿No te lo esperabas verdad? Una personalidad alegre, sociable y espontánea no tiene nada de superficial; al contrario, sabe valorar los pequeños placeres, las conversaciones improvisadas y los momentos compartidos con quienes más importan.
El equilibrio perfecto entre frescura y expresividad lo convierte en un compañero ideal para el verano, las terrazas, las comidas al aire libre o las reuniones con amigos. Si más en concreto, buscas un estilo clásico y lleno de matices, tienes que elegir un vino Rosado de Navarra, mientras que optar por un vino Rosado con la variedad de uva Garnacha es ideal si buscas algo más versátil.
Vino espumoso para una personalidad festiva y optimista
¿Qué puede salir mal? ¡Nada! Si eres de los que encuentran un motivo para sonreír cada día, el vino espumoso encaja con una personalidad festiva y optimista. No hace falta esperar a una gran celebración para disfrutar de un buen brindis.
De hecho si eres así, tienes el poder de convertir una cena entre amigos, un aniversario o el cierre de una buena semana en un momento especial. Y por supuesto, en toda celebración debe de haber un buen vio espumoso.
Por ejemplo, un Cava brut nature te definirá por completo si valoras la elegancia y la frescura en cada copa, mientras que el champagne te representará mejor si eres una persona exclusiva. Por otra parte, si prefieres un estilo ligero y desenfadado, el Prosecco te aporta un buen toque fresco y afrutado, y un vino espumoso rosado será tu fiel imagen si eres un equilibrio entre sofisticación y diversión.